El VIII Foro de Industrias Culturales presenta “El ejemplo francés”

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El VIII Foro de Industrias Culturales presenta: El ejemplo francés. Cómo protege Francia la cultura.

Martes, 13 de diciembre de 2016
Teatro Fernando de Rojas – Círculo de Bellas Artes – Madrid
17:00-21:00 h.

En la VIII edición del Foro de Industrias Culturales se tratará de definir los fundamentos de un nuevo modelo cultural para nuestro país. Expertos, investigadores y profesionales abordarán en el debate las urgencias que apremian el estado general de la cultura española y esbozarán las medidas urgentes que cabe adoptar para impulsar el desarrollo cultural. Como organizadoras del Foro, la Fundación Santillana y la Fundación Alternativas, con objeto de dinamizar la búsqueda del modelo más adecuado a nuestras carencias, han encargado un estudio sobre el modelo francés. La más destacada característica del país vecino es el consenso social y político que desde hace décadas garantiza la protección integral que se brinda a las obras, las estructuras, los creadores, empleados y profesionales del ámbito cultural. Un consenso que hoy estamos en condiciones de reproducir en España.

El estudio se presentará el próximo día 13 de diciembre en el Foro de Industrias Culturales.

Inscripción gratuita hasta completar el aforo. Reserva tu plaza aquí.

La fuerza civilizadora de la cultura (Prólogo al estudio)

“Desde el año 2009 la Fundación Santillana y la Fundación Alternativas hemos reunido en el Foro de Industrias Culturales a los creadores y productores de la industria cultural española. Cada uno de estos sectores domina con solvencia los retos y dilemas de sus respectivas especialidades, pero hasta entonces no habían tenido ocasión de conocer de cerca la singularidad profesional y empresarial de los otros ámbitos de la industria creativa. Un primer balance de lo hecho en las siete ediciones del Foro de Industrias Culturales permite evaluar el que ha sido un ejercicio de encuentro y reconocimiento. Editores y músicos, diseñadores y actores, distribuidores, escritores y artistas, integrantes de la gran cadena de producción cultural, han intercambiado informaciones que ayudan a ver más claramente lo que comparten. Su intención ha sido propiciar para el mundo de la cultura la posibilidad de una voz común que, por encima de las urgencias gremiales, pueda expresar lo que piensa y espera la extensa red de profesionales, trabajadores y empresas culturales españolas.

El consenso se ha tejido con lentitud, pero con gran consistencia. Expertos y estudiosos, empleados y profesionales, creadores y productores, comprenden hoy mejor que nunca la necesidad de articular un acuerdo social y político que dé a la cultura la protección pública que necesita.

Para ello ha sido necesario recordar que, por encima de su prometedor dinamismo económico y laboral, la cultura cumple una doble función. Por un lado, contribuye decisivamente a fomentar una ciudadanía madura y responsable; por otro, expresa y cultiva el grado de inteligencia y sensibilidad que cada país ha sido capaz de adquirir. La conciencia que una sociedad tiene de sí misma depende del nivel cultural que han alcanzado sus ciudadanos. Pues la cultura es en cada presente de la Historia el fermento de la vocación civilizadora de la Humanidad y como tal debe ser tratada por leyes y reglamentos.

Con objeto de ilustrar las conversaciones del Foro de Industrias Culturales y alentar el consenso de las fuerzas sociales y políticas en favor de una poderosa protección pública a la cultura, la Fundación Alternativas y la Fundación Santillana editan este libreto dedicado al ejemplo francés. Creemos que la experiencia del país vecino, que tan tempranamente adoptó el concepto de la “excepción cultural” para proteger su patrimonio y talento creativo, puede ser útil a nuestras deliberaciones. Habrá leyes que pueden servir como referencia a las que debemos elaborar y mecanismos institucionales que podrán reproducirse, mientras que otros habrán quedado obsoletos; pero el proceso de confluencia europeo requiere precisamente ser capaz de adaptar lo mejor de los logros ajenos.  Impedir que la cultura siga sufriendo el maltrato que le inflige la indiferencia y la ignorancia, es hoy para la sociedad española una obligación que no puede ser postergada.”

Los editores

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