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La legislación que afecta a la gestión cultural abarca
distintos aspectos y sectores que se pueden clasificar en los siguientes
ámbitos:
La propiedad intelectual protege la autoría
de las obras culturales, regula los derechos personales y patrimoniales que
genera esta autoría, así como las modalidades de transmisión, cesión y
explotación de las distintas obras.
Las entidades culturales son personas
jurídicas que se crean, específicamente, para la consecución de fines culturales
y que se articulan, generalmente, mediante la forma de Fundaciones y Asociaciones
La financiación cultural regula una serie de
fórmulas que permiten que tanto las personas físicas como las jurídicas, accedan
a una serie de ayudas que contribuyan a sufragar los gastos de los bienes,
entidades, proyectos y actividades culturales. Las ayudas públicas se articulan,
principalmente, mediante las llamadas subvenciones culturales, mientras que las
ayudas privadas se llevan a cabo por medio del patrocinio y el mecenazgo.
Por su parte, la fiscalidad cultural se
refiere a una serie de incentivos, bonificaciones, deducciones y exenciones
fiscales que, dada la especial naturaleza de los bienes, entidades y actividades
culturales, se promueven para la creación, la conservación, la inversión, etc.
de carácter cultural.
En este apartado podemos encontrar
legislación aplicable a distintos sectores de la cultura como el libro y la
edición, cine y audiovisuales, patrimonio histórico, sociedad de la
información, etc.
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